Vol. 3 Núm. 4 (2026): Yachakuna
Ensayos

La carne antes del verbo: hacia una ontología encarnada, afectiva y enactiva del deseo

Sony Ranses Mendieta Toledo Universidad Técnica Particular de Loja image/svg+xml

Publicado 2026-10-07

Palabras clave

  • deseo
  • cuerpo vivido
  • interocepción
  • neurociencia afectiva
  • Jacques Lacan
  • enacción
  • subjetividad
  • diversidad sexual
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Cómo citar

La carne antes del verbo: hacia una ontología encarnada, afectiva y enactiva del deseo. (2026). Revista Académica YACHAKUNA, 3(4), 73-83. https://doi.org/10.70557/2026.ychkn.3.4.p73-83

Resumen

Este ensayo intenta una crítica a dos reduccionismos que se repiten en la explicación del deseo humano: el biologicismo mecanicista que lo reduce a simples determinismos genéticos, hormonales o neuroanatómicos y el idealismo lingüístico que tiende a explicar la subjetividad por el lenguaje, el significante y el orden simbólico exclusivamente. Frente a esta disyuntiva, se propone una ontología del deseo encarnada, afectiva y enactiva, capaz de integrar la corporalidad vivida, la interocepción, la motivación, la plasticidad neural, la historicidad subjetiva y la mediación sociolingüística. A partir del diálogo entre fenomenología, psicoanálisis, neurociencia afectiva, ciencias cognitivas enactiva y estudios contemporáneos sobre sexualidad se sostiene que existen procesos corporales y afectivos no dependientes del lenguaje proposicional, sin embargo, el deseo humano no se reduce a éstos, pues adquiere forma subjetiva mediante la memoria, los vínculos, las normas, las prácticas culturales y la narración. La teoría lacaniana, se dice, sigue teniendo valor para analizar la dimensión simbólica, fantasmática, normativa, del deseo, pero no basta como explicación exclusiva de sus condiciones corporales y neurofisiológicas. La tesis final sostiene que la carne no es un objeto pasivo del significante ni una sustancia autosuficiente anterior a toda significación: es la condición viviente desde la que el organismo siente, valora, se orienta y participa en la producción de sentido. Esta óptica permite comprender la diversidad erótica sin patologizarla y sin convertir en determinismos individuales sus bases biológicas.

Referencias