Publicado 2026-10-07
Palabras clave
- deseo
- cuerpo vivido
- interocepción
- neurociencia afectiva
- Jacques Lacan
- enacción
- subjetividad
- diversidad sexual ...Más
Cómo citar
Resumen
Este ensayo intenta una crítica a dos reduccionismos que se repiten en la explicación del deseo humano: el biologicismo mecanicista que lo reduce a simples determinismos genéticos, hormonales o neuroanatómicos y el idealismo lingüístico que tiende a explicar la subjetividad por el lenguaje, el significante y el orden simbólico exclusivamente. Frente a esta disyuntiva, se propone una ontología del deseo encarnada, afectiva y enactiva, capaz de integrar la corporalidad vivida, la interocepción, la motivación, la plasticidad neural, la historicidad subjetiva y la mediación sociolingüística. A partir del diálogo entre fenomenología, psicoanálisis, neurociencia afectiva, ciencias cognitivas enactiva y estudios contemporáneos sobre sexualidad se sostiene que existen procesos corporales y afectivos no dependientes del lenguaje proposicional, sin embargo, el deseo humano no se reduce a éstos, pues adquiere forma subjetiva mediante la memoria, los vínculos, las normas, las prácticas culturales y la narración. La teoría lacaniana, se dice, sigue teniendo valor para analizar la dimensión simbólica, fantasmática, normativa, del deseo, pero no basta como explicación exclusiva de sus condiciones corporales y neurofisiológicas. La tesis final sostiene que la carne no es un objeto pasivo del significante ni una sustancia autosuficiente anterior a toda significación: es la condición viviente desde la que el organismo siente, valora, se orienta y participa en la producción de sentido. Esta óptica permite comprender la diversidad erótica sin patologizarla y sin convertir en determinismos individuales sus bases biológicas.